jueves, 28 de febrero de 2013

Entrevista realizada a José Ignacio Cabrujas en 1987



José Ignacio Cabrujas. Ilustración de Isabel Adler




Entrevista realizada a José Ignacio Cabrujas en 1987. 


José Ignacio Cabrujas (1937/1995)


El Estado del Disimulo


Entrevista realizada a José Ignacio Cabrujas en 1987, por el equipo de la  revista Estado &  Reforma (Luis García Mora, Víctor Suárez, Trino Márquez y Ramón Hernández).

Exponente de la modernidad del teatro venezolano, José Ignacio Cabrujas no se oculta en la forma para evadir el fondo. Racionalmente crítico con la realidad, tiene su referente directo en la cultura venezolana y su razón dialéctica parte de la confrontación de la regionalidad y la universalidad para asegurar una evidente trascendencia: actor, director y dramaturgo se inició en el oficio con el Teatro Universitario de la Universidad Central de Venezuela, donde estudiaba Derecho. Hombre de la televisión y del periodismo, no ha desaprovechado sus opciones como comunicador de masas. De aguda percepción, claro estilo y reflexivo decir, es un intelectual de bien ganada credibilidad en el quehacer cultural contemporáneo.

 Cabrujas dejó volar su gusto por el análisis y la reflexión durante tres horas con el equipo editor de Estado & Reforma. Por razones estrictamente relacionadas con la dictadura del espacio, buena parte de la conversación se ha quedado en la libreta; sin embargo, consideramos que la síntesis que presentamos refleja en buena medida el parecer de José Ignacio Cabrujas sobre el Estado y el proceso modernizador que adelanta la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado. 

 –El concepto de Estado en Venezuela es apenas un disimulo...

–El concepto de Estado es simplemente un “truco legal” que justifica formalmente apetencias, arbitrariedades y demás formas del “me da la gana”. Estado es lo que yo, como caudillo, como simple hombre de poder, determino que sea Estado. Ley es lo que yo determino que es Ley. Con las variantes del caso, creo que así se ha comportado el Estado venezolano, desde los tiempos de Francisco Fajardo hasta la actual presidencia del doctor Jaime Lusinchi. El país tuvo siempre una visión precaria de sus instituciones porque, en el fondo, Venezuela es un país provisional. La sensación que uno tiene cuando viaja al Perú o a México y observa las edificaciones coloniales, –palacios de gobierno, cuarteles, catedrales, inquisiciones, es decir, las formas arquitectónicas del Estado–, es de permanencia y solidez, como si la noción de futuro estuviese en cada ladrillo. Quien hizo la Catedral de México, además de edificar un concepto, pretendió exactamente levantar un templo perdurable y asombroso. Por el contrario, cuando uno entra en la Catedral de Caracas, termina por entender donde vive. La Catedral de Caracas es un parecido, un lugar grande, relativamente grande, todo lo grande que podría ser en Venezuela un lugar religioso, pero al mismo tiempo se trata de una edificación provisional que forma parte del “más o menos” nacional. Uno siente ese “más o menos” en la artesanía de los racimos de uvas, corderos pascuales, triángulos teologales o sandalias de pastores. Uno comprende que alguien levantó esa catedral “mientras tanto y por si acaso”. La historia nos habla de un país rico habitado por depredadores incapaces de otra nostalgia que no fuese el recuerdo de España. Se dice que nuestros indígenas eran tribus errantes que marchaban de un lugar a otro en busca de alimentos. Pero tan errantes como los indígenas fueron los españoles. Vivir fue casi siempre viajar y cuando el Sur comenzó a presentirse como el lugar del “oro prometido”, llámese Dorado o Potosí, Venezuela se convirtió en un sitio de paso donde quedarse significaba ser menos. Menos que Lima. Menos que Bogotá. Menos que el Cuzco. Menos que La Paz. Se instaló así un concepto de ciudad campamento magistralmente descrito por Francisco Herrera Luque en una de sus novelas.

–¿Seguimos viviendo en un campamento?

 –Han pasado siglos y todavía me parece vivir en un campamento. Quién sabe si al campamento le sucedió lo que suele ocurrirle a los campamentos: se transformó en un hotel. Esa es la mejor noción de progreso que hemos tenido: convertirnos en un gigantesco hotel donde apenas somos huéspedes. El Estado venezolano actúa generalmente como una gerencia hotelera en permanente fracaso a la hora de garantizar el confort de los huéspedes. Vivir, es decir, asumir la vida, pretender que mis acciones se traducen en algo, moverme en un tiempo histórico hacia un objetivo, es algo que choca con el reglamento del hotel, puesto que cuando me alojo en un hotel no pretendo transformar sus instalaciones, ni mejorarlas, ni adaptarlas a mis deseos. Simplemente las uso. No vivo en un lugar, me limito a utilizar un lugar. El gigantesco hotel necesitaba la fórmula de un Estado capaz de administrarlo. Alguna vez, ¿quién sabe cuándo?, fue necesario comenzar a crear instituciones, leyes, reglamentos, ordenanzas para garantizar un mínimo de orden, de convivencia. Habría sido más justo inventar esos artículos que leemos siempre al ingresar en un cuarto de hotel, casi siempre ubicados en la puerta. “Cómo debe vivir usted aquí”, “a qué hora debe marcharse”, “favor, no comer en las habitaciones”, “queda terminantemente prohibido el ingreso de perros en su cuarto”, etc., etc.; es decir, un reglamento pragmático y sin ningún melindre principista. “Este es su hotel, disfrútelo y trate de echar la menos vaina posible”, podría ser la forma más sincera de redactar el primer párrafo de la Constitución Nacional, puesto que por “Constitución Nacional” deberíamos entender un documento sincero, capaz de reflejar con cierta exactitud lo que somos, y lo que aspiramos.

–Pero...

–En lugar de esa sinceridad que tanto bien pudo hacernos, elegimos ciertos principios elegantes, apolíneos más que elegantes, mediante los cuales íbamos a pertenecer al mundo civilizado. El campamento aspiró a convertirse en un Estado y para colmo de males, en un Estado culto, principista, institucional, en todo caso, legendario por todo lo que tiene de hermoso y de irreal. Las constituciones nacionales, desde los hermanitos Monagas para acá, son verdaderos tratados de contemporaneidad y hondura conceptual. El déspota, y vaya si los hubo, jamás usó la palabra “tiranía”, ni los eufemismos correspondientes, como podría ser la palabra “autoritario” o “gobierno de fuerza” o “régimen de excepción”. Por el contrario, redactar una Constitución fue siempre en Venezuela un ejercicio retórico, destinado a disimular las criadillas del gobernante. En lugar de escribir “me da la gana”, que era lo real, el legislador por orden del déspota, escribió siempre “en nombre del bien común” y demás afrancesamientos por el estilo.

El resultado es que durante siglos nos hemos acostumbrado a percibir que las leyes no tienen nada que ver con la vida. Nunca levantamos muchas salas de teatro en este país. ¿Para qué? La estructura principista del poder fue siempre nuestro mejor escenario.


lunes, 25 de febrero de 2013

El Caracazo

El Caracazo o Sacudón fue una serie de fuertes protestas y disturbios durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que comenzó el día 27 de febrero y terminó el día 28 de febrero de 1989 en la ciudad de Caracas, e iniciados realmente en la ciudad de Guarenas, cerca de Caracas. El nombre proviene de Caracas, la ciudad donde acontecieron parte de los hechos, recordando a otro hecho violento ocurrido en Colombia el 9 de abril de 1948; el Bogotazo. La masacre ocurrió el día 28 de febrero cuando fuerzas de seguridad de la Policía Metropolitana (PM) y Fuerzas Armadas del Ejército y de la Guardia Nacional (GN) salieron a las calles a controlar la situación. Aunque las cifras oficiales reportan 300 muertos y más de un millar de heridos, algunos reportes extraoficiales hablan de 3500 personas fallecidas.

 ENTREVISTA LILIANA ORTEGA, DIRECTORA DE COFAVIC

"Por la impunidad en el Caracazo hemos tenido muchos mini 27F"

"Cuando un Estado apela al pasado para justificar el presente acaba con la democracia, porque el presente debe ser mejor que el pasado"


lunes 25 de febrero de 2013  12:00 AM
"El Caracazo señaló un fin y un comienzo (...) fin de un sistema ahogado en la vergüenza, comienzo de una época de cambio que exigía renacer en dignidad popular". Así el presidente Hugo Chávez volvió a exaltar, en una carta atribuida a él y que fue leída el pasado 4 de febrero, la importancia que para el proceso que lidera tuvieron los sucesos ocurridos entre el 27 de febrero y principios de marzo de 1989. 

domingo, 24 de febrero de 2013

Las Burriquitas trajeron color a la ciudad


Cultores de distintas edades y lugares se congregaron en Caracas / Omar Veliz

Cultores de distintas edades y lugares se congregaron en Caracas / Omar Veliz

Celebraron en II Encuentro Nacional de Burriquitas en Caracas. 100 cultores de la tradición se reunieron en Sabana Grande y La Limonera
Ataviadas con amplios vestidos estampados de flores y sombreros de hoja de palma, Nicolasa y María Pinto esperaban en fila que las llamasen a bailar “La Burra”. Ambas son de Mariches, Nicolasa de La Lagunita y María de El Platanal, por esto último el traje de María tenía un aditamento especial: llevaba una cesta con hojas de plátano a sus espaldas. 
Tanto la cabeza de la burra, como los vestidos y el armador o miriñaque los confeccionaron ellas mismas. Llevan décadas siendo cultoras de esta tradición, pero menos de un lustro bailándola. 
“Vamos a los colegios y sectores populares donde nos inviten a enseñar a los jóvenes el folklore”, afirma Nicolasa.
Más de 100 burras de todo el país se reunieron ayer en Caracas, con la promoción de Pdvsa La Estancia. Primero se presentaron en Ciudad La Limonera, en Baruta, y a las 2:00 pm llevaron su danza al bulevar de Sabana Grande. 
Alrededor de los hombres y mujeres vestidos de burra, también bailaron los pollinos –niños que conforman la generación de relevo y responsables de mantener la tradición–. La actividad forma parte del II Encuentro Nacional de Burriquitas en Caracas, al que acudieron bailadores de Barinas, Choroní, San Casimiro, Villa de Cura, Santa Teresa, Santa Lucía, La Guaira, Marizapa, Capaya, Guatire, Guarenas, Petare, Baruta y Chacao, entre otros.
El 16 de marzo está previsto que se realice el VII Encuentro Nacional de Burriquitas en San Casimiro, estado Aragua.

Cultura viva
La Red Nacional de Burras y Burriquitas Tradicionales de Venezuela participó en la organización del encuentro. Carlos Marrón, fundador de la red, explicó que esta tradición llegó a Venezuela con los conquistadores a finales del siglo XVI. “Las primeras expresiones se dieron en Cubagua, influenciadas por ‘el baile de los caballitos’. Luego, indígenas y africanos enriquecieron la tradición agregando, por ejemplo, instrumentos de percusión”. Marrón aprovechó para abogar para que se mantengan vivas estas tradiciones: “Debemos revitalizar la cultura. Las nuevas generaciones deben conocer su acervo y dar prioridad a lo propio. En eso debemos ser radicales”.

Venezuela se ve Grande



Venezuela se ve grande en tierra de gigantes

Primeros 20 nombres del roster de Venezuela para el Clásico Mundial | El Nacional
Primeros 20 nombres del roster de Venezuela para el Clásico Mundial | El Nacional
Edwin Zerpa, presidente de la Federación Venezolana de Béisbol, afirmó que el equipo que se conformó para el Clásico Mundial ha sido el mejor que Venezuela ha llevado en la historia del torneo


La Vinotinto de béisbol que jugará en el Clásico Mundial luce con su plantilla como uno de los equipos más fuertes entre las demás potencias que se darán cita desde el 2 de marzo en la tercera edición del torneo. 
Una vez publicados todos los rosters que lucharán por destronar a Japón como el actual campeón del mundo, Venezuela hace galardón de su ofensiva con el triplecoronado de la Liga Americana Miguel Cabrera, el jugador más valioso de la Serie Mundial Pablo Sandoval y nombres de peso dentro de las Grandes Ligas como: Martín Prado, Carlos González, Asdrúbal Cabrera, Elvis Andrus y Miguel Montero. 
Sólo Estados Unidos pareciera tener piezas que se puedan medir a la batería criolla, sin embargo Venezuela tendrá que demostrar su calidad dentro del diamante.
Asimismo el pitcheo vinotinto no se queda atrás. Desde el montículo Aníbal Sánchez, Jhoulys Chacín, Francisco Rodríguez, Carlos Zambrano, Ronald Belisario entre otros, están llamados ha mantener el marcador con el mínimo de carreras permitidas gracias a su experiencia y trayectoria en el Gran Carpa. Sólo Dominicana presenta cartas tan buenas o mejores en este departamento. 
"Nunca buscamos conformar un equipo de súper estrellas. Trabajamos por tener un equipo de béisbol competitivo, con roles definidos y precisamente por esto último no se incluyeron a ciertos jugadores, ya que consideramos que era mejor para ellos permanecer en sus
organizaciones que estar en la banca de la selección", señaló Carlos Miguel Oropeza, gerente general de La Vinotinto de béisbol.
De igual manera se expresó Edwin Zerpa, presidente de la Federación Venezolana de Beisbol. "Este ha sido el mejor equipo de trabajo que hemos tenido en la historia de los Clásicos. Hay una gran unión y dedicación. Se hizo una planificación estratégica y el resultado es una Selección bien estructurada".


domingo, 17 de febrero de 2013

Península de Paria


Parque Nacional Península de Paria

Parque Nacional Península de Paria
Parque Nacional Península de Paria
Vista del parque
Características
Creación12 de diciembre, 1978 (Decreto)
LocalizacionEstado Sucre
Extensión37500 hectáreas
Altura0 - 1371 m.s.n.m.
CoordenadasMundito a coordenada.png 10° 43′ 60″ N, 61° 52′ 00″ O
NotasNinguna
El Parque Nacional Península de Paria, esta ubicado en el extremo oriental del estado Sucre, en los distritos Arismendi, Mariño y Valdez de Venezuela. Fue declarado como tal mediante el Decreto No. 2982 del 12 de diciembre de 1978, publicado en la Gaceta Oficial No 2417 del 7 de marzo de1979. El propósito de su creación fue proteger la curiosa zona montañosa de la Península de Paria, cuya flora y fauna son características de la selva amazónica y la Guayana venezolana.(1)
El parque está abierto al excursionismo y la recreación al aire libre, e incluye paisajes tanto costeros como montañosos en los que se registran las zonas más altas de la península: Cerro El Patao (1070 msnm) y Cerro Humo (1371 msnm). A pesar de su cercanía a otros sitios de interés turistico, este parque es uno de los menos estudiados y visitados del país y su territorio aun es objeto de descubrimientos de fauna y flora, incluyendo varias especies endémicas.(2)

Contenido

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viernes, 15 de febrero de 2013

Galipán


Vista de Galipán
Vista de Galipán
Foto cortesía de María Luisa Ceñera.
Al norte de Caracas, en el Parque Nacional el Avila, se encuentra una pequeña población conocida como "Galipán". Los primeros pobladores, provenientes de las Islas Canarias, llegaron hace más de 200 años, a la vertiente norte del Ávila, en una gran extensión de terreno accidentado.
Población en la ladera norte, al fondo el picacho Galipán
Población en la ladera norte, al fondo el picacho Galipán
Casas en la ladera
Casas en la ladera
Vista de Caracas (San Bernadrino y al fondo Parque Central)
Vista de Caracas (San Bernandino y al fondo Parque Central)