domingo, 14 de agosto de 2016

Feliz cumpleaños, Aristóteles; por Wolfgang Gil

Aristóteles (en griego antiguo: Ἀριστοτέλης, AristotélēsEstagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.) fue un polímatafilósofológicocientífico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios.
Aristóteles escribió cerca de 200 tratados (de los cuales solo nos han llegado 31) sobre una enorme variedad de temas, incluyendo lógicametafísicafilosofía de la cienciaéticafilosofía políticaestéticaretóricafísicaastronomía y biología.1Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de lalógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles, donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto.
Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción, las nociones de categoríasustanciaactopotencia y primer motor inmóvil. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas.
Aristóteles fue discípulo de Platón y de otros pensadores (como Eudoxo) durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas. Fue maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia. En la última etapa de su vida fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte


La escuela de Atenas (1510-1512), de Rafael Sanzio
La escuela de Atenas (1510-1512), de Rafael Sanzio

En todos los tiempos modernos, prácticamente, cada avance de la ciencia, en Lógica o en Filosofía,
ha tenido que hacerse contra la encarnizada oposición de los discípulos de Aristóteles”

Bertrand Russell

“La única deuda filosófica que puedo reconocer es hacia Aristóteles.
Estoy en completo desacuerdo con gran parte de su filosofía, pero su definición de las leyes de la Lógica y de los medios del conocimiento humano son un logro tan enorme, que sus errores son, por comparación, irrelevantes”

Ayn Rand

Hace apenas meses, un grupo de arqueólogos descubrió la tumba de Aristóteles. Fue una coincidencia afortunada, pues este año muchas universidades están volcadas a la celebración de los 24 siglos del nacimiento del gran pensador.
Aristóteles ha sido calificado por la tradición como El Filósofo, a secas. En eso aventaja a su maestro Platón y al maestro de su maestro, Sócrates. Como a todo gran filósofo lo han enterrado muchas veces, pero nunca lo suficientemente profundo. Siempre renace.
Nació en Estagira, una ciudad de Macedonia, en el 384 a. C. Los macedonios eran vistos por los griegos como parientes pobres e incultos, pero pronto les darían una sorpresa. Su padre era médico de la corte, eso explica el interés por la biología que lo acompañó toda su vida. Si viviera hoy, sería más fácil encontrarlo en la Facultad de Ciencias que en la de Humanidades.
De su Macedonia natal lo mandan a estudiar al centro educativo más prestigioso de la antigüedad, la Academia de Atenas, cuando Platón estaba intelectualmente activo. El muchacho resultó sumamente aplicado. Diógenes Laercio nos cuenta que el mismo Platón le llamaba ‘el ‘lector’. A la muerte del maestro, no heredó la dirección de la Academia, honor que recayó en manos de su compañero de estudios, Espeusipo, quien era intelectualmente muy inferior a él, pero resultó ser sobrino del occiso.
Aristóteles se fue de viaje durante unos años y al volver a Macedonia, fue preceptor del joven Alejandro cuanto todavía era príncipe heredero. Se cuenta que le inculcó la diferencia entre griegos y bárbaros, cosa a la que no hizo demasiado caso el joven impetuoso cuando fue el emperador invencible. Esa desobediencia al maestro le permitió a Alejandro abogar por la igualdad de todas las razas y culturas.
Aristóteles regresó a Atenas para fundar el Liceo, uno de los centros educativos más importantes del mundo, y tal vez el primer centro de investigación de ciencias naturales de Occidente. Se supone que allí escribió su obra de madurez, la cual ha llegado hasta nosotros.
A la muerte de Alejandro Magno, cae en desgracia con los atenienses. Huye para evitar que la ciudad peque de nuevo contra la filosofía así como ocurrió con la condena de Sócrates; y se retira a la ciudad de Calcis, donde muere de un problema gástrico, en el 322 a.C.
Ari el zorro
Isaiah Berlín distingue entre los zorros y los puercoespines. Un puercoespín es un pensador de una sola idea, mientras que un zorro tiene muchas más. Entre los puercoespines se encuentra una serie de pensadores desde Platón hasta Nietzsche, mientras que entre los zorros está Aristóteles. Su obra representa un sistema completo de conocimiento.
Hemos perdido gran parte de su obra, especialmente los diálogos de juventud, redactados de forma platónica, los cuales son literariamente muy cuidados. Una autoridad como Cicerón nos asegura que eran el río de oro de la elocuencia. En cambio nos ha llegado su obra madura, constituida por libros que no estaban dirigidos al gran público sino a las clases que impartía en su centro educativo, el Liceo. Son notas magistrales, apuntes pedagógicos. No tienen mucha gracia literaria y son muy complejos y técnicos. Eso ha producido el espejismo de Aristóteles como un hombre adusto, sin la poesía de su maestro Platón. Debido a esto se le acusa de cierta pedantería profesoral. En su defensa, podemos alegar que el estagirita era alguien que quería dejar las ideas claras. El saber de Aristóteles era realmente enciclopédico y muy organizado.
Para hacer un esbozo de su significado para la cultura occidental, en primer lugar, lo vamos a comparar con su maestro Platón. Luego examinaremos algunos rasgos de su pensamiento que lo hacen actual.
Feliz cumpleaños, Aristóteles; por Wolfgang Gil-22
La escuela de Atenas (1510-1512), de Rafael Sanzio
Platón y Aristóteles
La concepción de la filosofía. Las formas de hacer filosofía están marcadas por dos tendencias, la ascendente y la descendente: ir del mundo hacia Dios o venir de Dios hacia el mundo. Platón representa la primera, mientras que Aristóteles la segunda. Estas dos tendencias siempre están en conflicto en la cultura así como en nuestras mentes. Para entender el mundo natural, la multiplicidad, necesito la ciencia. Esto, llevado a un extremo, me produce el secularismo: cuando lo sagrado y lo religioso ceden su lugar a lo profano y lo mundanal. El secularismo me hace perder la idea de unidad y de sentido de la vida. Es parte del problema que nos dejó el modernismo. Por otra parte, necesito entender la unidad; para eso, es imprescindible la mística, la cual lleva al otro extremo: la negación del mundo.
El origen del conocimiento. El racionalismo de Platón es integral, es su punto de partida y de llegada. El conocimiento reside en la razón. Tiene su origen en la intuición original del ser que tuvo nuestra alma antes de encarnar en este cuerpo. La concesión que le hace Platón a la experiencia es mínima: esta solo es la ocasión para recordar lo que ya se sabía, la reminiscencia. En cambio, Aristóteles es racionalista solo en el punto de llegada. El origen del conocimiento para él está en la experiencia. Es un empirista, pero no integral. Trata de conciliar el empirismo con el racionalismo. Si bien el conocimiento nace empírico, no se reduce a la experiencia. La razón tiene la posibilidad de extraer el componente racional que está implícito en las imágenes sensibles.
La política. Desde el punto de vista político, Platón prefiere los regímenes ideales, es decir, la utopía, la cual concebía en términos aristocráticos y de sociedad cerrada. En cambio, Aristóteles prefiere estudiar las sociedades existentes. A él se debe la famosa clasificación política del gobierno de uno (monarquía o tiranía), el gobierno de pocos (aristocracia u oligarquía) y el gobierno de muchos (democracia o demagogia). De estos regímenes prefiere la democracia (sin exageraciones) y es proclive a los intercambios con otras ciudades y otras culturas. Aristóteles siempre pensó en términos de la ciudad-Estado griega. A pesar de ser el maestro de Alejandro, nunca fue el teórico del imperio.
Actualidad
La filosofía práctica. Uno de los más grandes éxitos filosóficos de Aristóteles es el concepto de filosofía práctica. Él distingue entre la filosofía teórica y la filosofía práctica. En la teoría, la verdad es la correspondencia de la inteligencia con el objeto. Mientras que la verdad en el terreno práctico es la correspondencia con el deseo correcto. Con esto se crea un espacio específico para la moral, el cual se verá comprometido por la filosofía moderna y también la posmoderna. El concepto de la especificidad de lo político, tal como lo presenta Hannah Arendt, le debe mucho a Aristóteles.
La lógica. Kant afirmaba que la lógica no había logrado avanzar en más dos mil años desde Aristóteles. Es un gran elogio aunque no es exacto. Ya en la época del mismo Kant se estaban estableciendo las bases de las lógicas no aristotélicas. De todas formas, todos los lógicos tienen que formarse en Aristóteles. La lógica se ha ampliado, pero no ha logrado negar la validez de la lógica clásica dentro de sus límites, al igual que pasa con la geometría euclidiana. Si bien el primerórganon, del griego antiguo όργανον (instrumento de la ciencia), fue la deducción aristotélica, los otros dos grandes avances en la lógica fueron estudiados de forma germinal por Aristóteles. El segundo gran avance es la inducción de Francis Bacon, la base metodológica de la ciencia moderna. El tercer avance es la abducción de Peirce, la cual es la base del pensar hipotético.
La ciencia. Aristóteles considera que la luz de la verdad se encuentra aquí en el mundo material, y nuestro trabajo es entender y encontrar nuestro lugar en él. Por eso es el santo patrono de la ciencia occidental, así como la tecnología y el modelo de pensamiento lógico lineal. No hay que creer que su tendencia hacia la inmanencia hace de Aristóteles un materialista. Su concepción de la naturaleza es que la materia se encuentra comprometida con la forma, que no solo es figura sino esencia espiritual. Eso permite superar muchos de los problemas que nos ha legado el materialismo y el mecanicismo de la modernidad.
A Aristóteles podemos desecharlo, como parece sugerir, Bertrand Russell. Ello supone que el filósofo constituye una etapa superada de la filosofía, una antigualla destinada al trastero de los objetos inútiles. Podemos, por el contrario, seguir el ejemplo de Ayn Rand y tomar de él lo que cuenta. Aquello que es realmente valioso para nosotros.

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