lunes, 2 de febrero de 2015

Virgen de la Candelaria

El 2 de febrero se celebra en el mundo entero el día de la virgen de La Candelaria, patrona de las Islas Canaria pero venerada en Venezuela, tanto es así que existen varios poblaciones en el interior del país que llevan su nombre y hay en la ciudad de Caracas una parroquia de mucha importancia que lleva su nombre, sin embargo es el estado Mérida es el lugar donde tiene mayor relevancia su presencia, pero realmente su figura esbelta y hermosa es venerada en toda Venezuela que celebra este día con gran devoción y alegría. 

Su culto a nivel mundial es de gran significación ya que entrelaza la fe hebrea, la cristiana e incluso cultos de corte paganos que se originan en las Islas Canarias. Su real historia. Como es del conocimiento de todos los católicos, la virgen de La Candelaria es una advocación de la virgen María. Su tradición se encuentra ligada a la historia de Las Islas Canarias, pero con mucha más precisión a la Isla de Tenerife, ya que la leyenda señala a este lugar como el sitio de su aparición, los historiadores no han podido determinar con exactitud la fecha y el lugar de su primera visión, pero la tradición habla sobre el hecho como ocurrido en la desembocadura del barranco de Chimisay, municipio canario de Guimar, y fijan la fecha como de 95 años antes de la conquista, si aceptamos esta teoría como validad hablamos de los años de 1400 o 1401 como el año de su aparición. Se dice que la historia fue escrita por Fray Alonso de Espinosa en el año de 1594. 



La talla original se encontraba en la Basílica de La Candelaria, en la Isla de Tenerife, pero desapareció después de un vendaval que aconteció en la isla, en la actualidad en dicha Basílica se encuentra una replica. Por haber sido las Islas Canarias escala para los que viajaban a América, muchas de sus costumbres fueron exportadas a nuestro continente teniendo claro que la devoción a la virgen de la Candelaria llego por vía de los canarios a nuestra patria, algo que hoy nos llena de honor y gloria el tenerla como huésped en nuestro patria a tan hermosa señora, con la claridad que desde su llegada forma parte de nuestras tradiciones y usanzas y es nuestra madre espiritual. Devoción en La Parroquia, población del Estado Mérida La Parroquia tiene como su patrono a Santiago Apóstol, lo cual no ha impedido que la presencia de la virgen de La Candelaria haya adquirido prestancia en la fe y el amor de sus pobladores. La leyenda popular cuenta que hace muchísimos años se tuvo conocimiento de la aparición de la virgen de La Candelaria, grabada en una tablita, en una población muy cerca de La Parroquia, ese lugar se conoce con el nombre de Zumba 

Ese lugar, hoy considerado sagrado, es frecuentado por profusos devotos de tan venerada imagen, que acuden a una capilla que fue construida en honor a tan querida virgen de La Candelaria. Es tan respetado el día 2 de febrero que fue designado como fecha que marca el inicio de las fiestas patronales de tan encantadora población merideña y en ella podemos apreciar una serie de actividad que se organizan para celebrar por todo lo acto tan importante fecha, dentro de esas actividades se destacan las danzas de Los Vasallos de La Candelaria, que permiten afirmar, por su virtuosidad y por su gran sentido místico y religioso como una de las fiestas populares de mayor importancia y relevancia en Mérida, convirtiéndose en un punto de referencia entre las actividades de fiestas patronales del país. Aquí podemos apreciar claramente el culto a la virgen de La Candelaria representado, por la llama que emanan las velas y que representan la culminación del ciclo católico de purificación que se inicio el 24 de diciembre, dejando claro la concordancia existente entre determinados elementos indígenas y la celebración de tan significativo acto de fe religiosa, los cuales pueden ser reconocidos en los bailes en hileras realizados al sonido de las maracas y los coloridos de los atavíos, bailes que marcan la iniciación de el ciclo agrícola en donde se cultivará el maíz.


Vemos en los vestuarios que usan sus bailarines, de mucho colorido, que se podría decir que semejan a las barajas españolas: blusones de tafetán, borlas y aplicaciones deslumbrantes, capas marcadas con muchos festones, sobreros de ala ancha con plumas y medias largas. Las danzas se inician desde muy temprano y la realizarán pobladores de la zona y gente venida de afuera con el fin de pagar promesas. La expectativa crece cuando los promeseros hacen acto de presencia en la capilla del pueblo a buscar a la virgen la cual será llevada a la Plaza Bolívar, siendo este el momento preciso para comprar velas de sebo de color amarillo las cuales serán bendecidas en la santa misa que oficiara el padre de la parroquia o alguna de las autoridades eclesiásticas de Mérida o del país invitada especialmente para tan acogedor momento de encontrarse con Dios, según la tradición las velas de La Candelaria se conocen también como las velas del alma y son usadas para ayudar a bien morir a todos aquellos que se encuentran en peligro de muerte, concluida la misa la virgen será sacada en procesión por los vasallos. El capitán de la cuadrilla comenzará a realizar las peticiones que le han de ser hecha a la santísima virgen. En su segunda etapa se escuchará la música y los vasallos iniciarán los bailes que concluirán después del mediodía Siguiendo con la tradición, los vasallos danzarán, al día siguiente, y lo harán con un baile llamado “El entierro del Gallo”, basado en raíces africanas, algo que no debe extrañarnos ya que en las cercanías de La Parroquia se encontraba un trapiche en donde habían esclavos de origen africanos. 




El baile consiste en una especie de ritual donde es puesto un gallo vivo en una caja o canasta que será sacrificado. Al gallo se le tapan los ojos y uno de los vasallos, quien ha de tener un azote en sus manos que servirá para azotar a los vasallos poseídos por el espíritu del gallo, los vasallos danzaran en círculos en forma delirante saltando de un lugar a otro siendo perseguidos por el que tiene el azote que comienza a golpear a los vasallos por las piernas, terminado la danza cuando uno de los vasallos, simulando caer en trance, cae desmayado. Cada día es mayor, en nuestro país, la devoción a la santísima virgen de La Candelaria, lo cual nos lleva a pensar que la fe de nuestro pueblo jamás morirá y mucho menos cuando tenemos la presencia de la madre de Jesús en nuestras oraciones y devoción