viernes, 3 de agosto de 2012

LA HARPÍA... MAJESTUOSIDAD Y REINA DE LAS SELVAS

EXPLORANDO MARAVILLAS


LA HARPÍA...
MAJESTUOSIDAD Y REINA DE LAS SELVAS

Por: Alberto Blanco Dávila
Fotografías: cortesia de Alexander Blanco
        http://www.gruporioverde.com/  
  
En mis viajes y expediciones por las selvas húmedas del Sur del Orinoco he tenido el inmenso privilegio que muy pocas personas han tenido, y es el de cruzarme con la especie animal que se encuentra en el nivel más alto de la cadena alimenticia, no sólo de Venezuela, si no de todo Centro y Sur América, les hablo de la imponente águila harpía, o cómo se le conoce científicamente Harpia harpyja. 
 El águila harpía es considerada al ave de presa más poderosa del planeta y desempeña un papel
fundamental en el equilibrio de nuestros ecosistemas. Llegar a verla en su ambiente natural puede resultar una tarea difícil y frustrante, primero, debido a lo silenciosa y hábil que es, y segundo, a pesar que es muy tolerante a los cambios ocasionados por el hombre, es muy vulnerable si se le molesta con regularidad y sobre todo que es una especie que presenta muy bajas densidades poblacionales, y ligado a esto se encuentra en estado de peligro de extinción por factores antrópicos.


El primer encuentro con el Águila Harpía…
En sólo cuatro lugares he tenido la gran dicha de observar al ave más poderosa del  mundo y quedar pasmado ante tanta grandeza. Estos cuatro lugares son el río Cuao (Reserva Forestal del Sipapo) y en el río Cataniapo ambos en el extremo noreste del estado Amazonas, en el río Caura y en la Reserva Forestal de Imataca en el estado Bolívar.
La primera vez que tuve el deleite de ver el águila harpía fue en el río Cuao, este hermoso río de aguas negras afluente importante de nuestro gran río Orinoco está ubicado al noreste del estado Amazonas, su cuenca se encuentra protegida bajo la figura de Reserva Forestal.
Fue así entonces, cuando hace algunos años llevando a un grupo de turistas en un tour al río Cuao, específicamente a Raudal de Danto y al Caño Paraíso, ambos sitios al pie de la serranía del Cuao-Sipapo. Raudal de Danto es un sitio mágico en dónde está asentada una comunidad indígena de la etnia Piaroa. Esta comunidad es el primer lugar de pernocta de nuestras expediciones por el río Cuao, es una aldea relativamente grande en la ribera del río al frente de una hermosa cascada y raudal que impide el paso de las embarcaciones, por ello hay que tomar otra embarcación arriba de la caída de agua. Muy temprano en la mañana luego de tomar el desayuno tomamos otro bongo.(embarcación típica del Amazonas) y emprendimos a remontar el río Cuao con destino al Caño Paraíso.

Al cabo de 20 minutos navegando diviso a lo lejos en la parte alta de una Ceiba (Ceiba pentandra) en la margen derecha del río una gran ave rapaz, por su tamaño sólo podían ser dos especies, el águila monera (Morphnus guianensis) o el águila harpía (Harpia harpyja), estas dos especies de la misma familia son las aves de presa más fuertes y tienen gran parecido. Al ver esta gran ave le di instrucciones a nuestro motorista Piaroa de acercarse muy lentamente, ya cuando estábamos muy cerca apagamos el motor y nos arrimamos poco a poco a la orilla con ayuda de los canaletes (remos típicos hechos por los indígenas), al detenerse por completo nuestro bongo tomé mis binoculares y con mucha impaciencia y exaltación me dispuse a identificar el ave rapaz, para mí fue un momento de gran emoción ya que estaba seguro que era una de esas dos especies. Cuando logro conseguir el ángulo perfecto y enfoco los binoculares veo la mancha negra en su pecho, su penacho y su cola con tres grandes barras grises, los brazos me temblaban de la conmoción ya que confirmé que era un águila harpía. Fue la primera vez para mí en ver esta
hermosísima y majestuosa ave rapaz. 

Los turistas que llevaba no podían creer lo que veían, nada más y nada menos que el águila más poderosa del mundo y una de las más grandes que existen. Así mientras se deleitaban observándola yo les explicaba un poco sobre la historia natural de esta enorme y eficaz depredadora, aunque no eran turistas especializados solamente amantes de la naturaleza estaban estupefactos y fascinados.
Luego de pasar un muy grato y sorprendente momento observando la majestuosa águila harpía nos dispusimos a retomar nuestro viaje con destino al Caño Paraíso al pie de la serranía del Cuao–Sipapo, es un hermosísimo río que baja de la serranía lleno de pozos y jacuzzis naturales, bromelias y orquídeas, tucanes y guacamayas, sapitos mineros del género Dendrobates y un sin fin de vida por dónde se mire. Ya instalados en el campamento les contaba a mis turistas todo acerca del águila que recién habíamos visto y de la suerte que teníamos de haberla encontrado.

La temida Arpía,  perfecto depredador...
La Harpia harpyja pertenece a la familia Accipitridae que agrupa a las águilas y gavilanes. Es el máximo depredador de las selvas centro y sur americanas llegando a medir 1.08 mts de porte y hasta 2,20 metros de envergadura. Es poseedora de una muy aguda visión y audición que en conjunto con sus garras de 7 cm de largo (las 2da garras de mayor tamaño del reino animal) la convierte una de las depredadoras más eficaces y temidas de nuestros bosques.  La harpía junto al águila morena de las Filipinas y el águila coronada Africana son las tres águilas más grandes del mundo.


Cuando va de caza para alimentarse puede llegar a alcanzar en vuelo los 200 Km/h para atrapar a sus presas que principalmente representan mamíferos arbóreos cómo perezas, monos y coatíes;  de reptiles cómo serpientes e iguanas, y también de otras aves; tiene un fuerte pico con el que desgarra la carne de sus presas. Rara vez baja al suelo para cazar, pero cuando lo hace depreda especies terrestres como cachicamos, venados, entre otros. Sus nidos llegan a medir hasta 2 metros de diámetro y los hacen en el dosel alto del bosque, a una altura entre 20 y 50 metros del suelo, es construido con ramas secas y la pareja trabaja en conjunto en su elaboración y pueden llegar a pesar hasta los 100 kilogramos, sus árboles preferidos para construir sus nidos son las Ceibas, pero también los hacen en los Zapateros, Merecurillos Algarrobos y Capaetabacos. El águila harpía por naturaleza es escasa, ya que se reproduce aproximadamente cada 2 años y pone entre 1 a 2 huevos y en el caso de 2 huevos sólo uno sobrevive, y el polluelo vive con sus padres hasta los 3 años. Sólo se le ve en pareja cuando están en período de reproducción, de resto es un ave solitaria.
Hace poco tiempo estuve en la reserva Forestal de Imataca en los límites de los estados Bolívar y Delta Amacuro y tuvimos la suerte de presenciar un macho de águila harpía llevando en sus garras a un mono aragüato (Alouatta seniculus) que puede pesar hasta 8 kilos, trasladaba al mono al nido dónde se encontraba la hembra cuidando sus huevos.

El Águila Harpía…¿Sucesora del ave del terror?
Hace más de 60 millones de años reinó en las sabanas y bosques prehistóricos suramericanos el Kelenke o mejor conocido como el “ave del terror”. El Kelenke representaba en aquellos tiempos  el súper depredador del sub-continente americano, que con sus 200 kilogramos de peso, sus 2 metros de alto y 3 metros de largo, en conjunto con su gran rapidez, sus poderosas garras y mortal pico era el animal tope de la cadena alimenticia.
Hoy en día podríamos decir que el Águila Harpía podría ser el equivalente moderno del Kelenke, sin duda alguna nuestra Harpia harpyja encarna al “ave del terror” de nuestros bosques suramericanos. Cuando nombramos a la Harpía como “ave del terror” es importante resaltar que ella no representa peligro alguno al ser humano, pero sí lo representa para los demás seres vivos del bosque, por algo se encuentra en el nivel más alto de la cadena alimenticia y que con todas sus adaptaciones se le puede considerar una perfecta máquina depredadora.

Sus dominios…..

El Águila Harpía se distribuye en las selvas húmedas y tropicales que van desde el sur de México, Centroamérica, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil, Venezuela, Guyana y Surinam.
En nuestro país, su distribución natural e histórica abarcaba la cordillera de la Costa, los estados Aragua, Carabobo, la sierra de Falcón, en Monagas y en la Sierra de Perijá en el estado Zulia. Pero hoy en día la mayor población se ubica al sur del río Orinoco en los estados Bolívar, Delta Amacuro y Amazonas. Su hábitat comprenden las selvas húmedas y nubladas prístinas y poco intervenidas entre los 600 y 1.200 msnm. Es capaz de tolerar áreas intervenidas por el hombre y su presencia en los bosques.
Amenazas que enfrentar…..Según para la Convención Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) la Harpia harpyja se encuentra en peligro de extinción, mientras que para el Libro Rojo de la Fauna Venezolana es una especie considerada vulnerable a la desaparición y la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la reporta como casi amenazada.
El águila harpía juega un papel muy importante en nuestra naturaleza, ya que controla las poblaciones de otras especies de animales, evitando así una proliferación de mamíferos que acarrearían grandes problemas a cosechas, a animales de corral y al ganado vacuno.

Las causas y amenazas por las que las poblaciones de águilas harpías están disminuyendo son:• La pérdida del hábitat es la primera causa de la disminución de las poblaciones y extinción de especies, ya que la fragmentación de los bosques provoca que especies animales pierdan sus espacios, sus alimentos, nidos, etc. La industria maderera y las actividades mineras destruyen los bosques, y por ende toda forma de vida que en ella se encuentre.
           Un águila harpía requiere de por lo menos 30 Km2 de selva para poder        sobrevivir.
• Otra causa grave es la cacería furtiva indiscriminada. La matanza del águila harpía por temor o por curiosidad, es debido a la falta de educación y conocimiento sobre estos animales, que silenciosamente benefician al hombre.

EL SEÑOR DE LAS HARPÍAS
por: Laura La Cruz
Fotografías: cortesia de Alexander Blanco


Alexander Blanco es un médico veterinario de profesión especialista en fauna silvestre, a sus 40 años de edad, este modesto merideño de nacimiento y aragueño de corazón, a logrado casi todo lo que se ha propuesto, gracias a su perseverancia y buenos principios heredados de sus padres; dos simpáticos apureños que le inculcaron desde temprana edad el amor por los animales, tanto así que su primer paseo, fue al enigmático zoológico chorros de milla en la ciudad de Mérida, marcando desde entonces su destino y convirtiéndolo, no sólo en uno de los mejores especialistas en su área sino además, en el coordinador del programa de conservación del águila harpía en Venezuela, considerado uno de los planes vanguardia a nivel internacional, lo que lo ha llevado a distintos países a presentar sus trabajos.

Sus inicios…
Con su hablar pausado pero contundente, este amante de la vida manifiesta que su gusto por la aventura, por explorar cosas nuevas, lo desarrolló desde muy chico cuando pasaba largas temporadas en la finca de su tío, dedicado a las faenas del llano, cuestión que disfrutaba con placer desmedido y lo hacía soñar con ingresar pronto a cursar estudios veterinarios en la Universidad Central de Venezuela, anhelo cumplido, pero… ¿cómo llega a especializarse en fauna silvestre?
 “…fue circunstancial yo no sabía reconocer especies entre sí, pero estando en el segundo semestre entré a trabajar al zoológico de Maracay  como pasante, y mi primera labor fue hacer el inventario del lugar, iba con mi libro viendo las fotos y tratando de identificarlos.  Ahí tuve un gran maestro que era el caporal de ese zoológico, el señor Carlos Díaz, él me enseñó sentado en una piedra en el zoológico el amor desmedido hacia todos los animales, a entenderlos,  me contaba su experiencia, me indicaba como tratar los animales. Él fue el que me enamoró de la fauna silvestre.
Todo lo que era el procedimiento de manejo de los animales me lo enseñó él. Luego claro ya decidido,  empecé a hacer cursos, hice especializaciones, maestrías, incluso en otros países como Brasil, España, México, entre otros. Lo que me ha permitido ampliar mi experiencia y transmitir ese conocimiento a otros colegas para hacer una generación de relevo impactante con amor a la profesión que es lo que hace falta, recuerden que los títulos no hacen a la gente sino las personas a ellos…”
“…tengo muchas anécdotas en mi trabajo en el Zoo de las Delicias les puedo contar que frecuentemente me llevaba a mi apartamento los animales enfermos que necesitaban un tratamiento estricto o los que las madres rechazaban y necesitaban algún tipo de cuidado especial, tuve águilas, nutrias, lapas, jaguares, tuve que habilitar un área para ellos y ahí los cuidaba a tiempo completo hasta que mi familia no aguantó más y tuve que dejar de hacerlo. Además en ese zoológico fue que tuve mi primer contacto con las águilas harpías. Habían dos águilas harpías  que tenían mucho tiempo ahí y  me impactaba esa ave por su imponencia, ahí empecé a leer un poco de ella e inicié unos trabajos de observación exhaustiva. A partir de entonces, inició mi interés y mi amor por ellas, aunque originalmente como investigador y científico, empecé fue con caimanes y serpientes. Por casualidades  de la vida el gran  investigador y pionero en  harpías  en Venezuela y Panamá, el venezolano Eduardo Álvarez vino al país a dar unas charlas de su tesis doctoral sobre  esta ave,  y llegó por casualidad la invitación al zoológico para que fuera alguien del parque, fui y ahí tuvimos el primer contacto teniendo una buena interacción, yo lo admiro mucho no sólo como profesional sino como amigo,  es mi maestro y  fue gracias al zoológico que lo conocí.

Sobre el proyecto del Águila Harpía en Venezuela“… yo en este proyecto estoy trabajando desde el 92 centrándome en la localización de nidos activos, así a las harpías encontradas se les pone un anillo de identificación, se registran sus datos biológicos y se les colocan transmisores para seguir sus movimientos.  En Venezuela tenemos reportados 67 nidos  que están activos y que son usados por las águilas en sus ciclos reproductivos, pero si contáramos los nidos que históricamente consiguió Eduardo desde sus inicios, estaríamos pasando los 140 nidos aproximadamente…”

En la Reserva Forestal de Imataca“ …en Imataca lo que estamos haciendo son seis cosas fundamentales:
1.- Evaluación anual de los nidos que ubicamos en años anteriores para ver si están activos o no.
2.-  Ubicación exacta  e identificación  de nidos nuevos.
3.-  Estudiar las características de los ciclos reproductivos en esos nidos.
4.-  Evaluación del hábitat donde se encuentran los nidos.
5.-  Observar la cantidad y diversidad de las presas que consumen las águilas harpías.
6.- Capturas de águilas harpías tanto juveniles como de adultos para la colocación de transmisores de telemetría tanto satelital como convencional para hacer seguimiento a los movimientos que realizan estas aves  y de los patrones de dispersión que pudieran tener los juveniles para establecer su territorio posterior a cuando salen del nido.  Igualmente estamos haciendo pruebas bacteriológicas,  sanguíneas, parasitarias, estudios genéticos, etc.
Todo este trabajo en Imataca tiene un punto muy importante y es que  estamos involucrando personas de las comunidades locales en dichas actividades, convirtiéndolos en los principales aliados para la conservación de estas águilas. Pero esta unión con la comunidad no es sólo en Imataca sino a nivel nacional e internacional porque el proyecto de conservación del águila harpía en Venezuela es el punto de referencia para otros países, dentro del área  de distribución de la harpía…”
Alexander se caracteriza por ser un gran colaborador prueba de ello es que comparte sus inmensurables conocimientos: “he sido docente directa e indirectamente, impartiendo clases en la UCV, en la escuela veterinaria en fauna silvestre, manejo de animales… he sido invitado por otras casas de estudio y organizaciones tanto nacionales como extrajeras para impartir cursos, dictar charlas, simposios… pero la educación que más aplico es la de campo, la experimental, involucrando a la gente en la experiencia de uno, eso me lo enseñó el Sr. Paco en Maracay”
las harpías,  son animales peligrosos, ¿has tenido algún accidente trabajando con ellas?

 ¿Peligro con las harpías?“…He tenido muchas experiencias difíciles y peligrosas con las harpías, una de ellas fue un ataque de una harpía cuando iba subiendo un árbol, el águila adulta me atacó, yo la pude esquivar en un principio pero quedé de espalda sin ver el animal y  me hizo un segundo ataque agarrándome, pero por suerte tenía un bolso en la espalda, así que el águila queda enganchada al mismo, pero me penetra con una de las uñas por un costado de la espalda, produciéndome una perforación de pulmón, pero eso sanó.  En Ecuador tuve otra experiencia, trabajando con un nido, esta vez falló el equipo de escalada  y caí de una altura de 40 mts  causándome por suerte sólo una fractura de peroné en la pierna izquierda.  Esta es el águila más poderosa del mundo por lo que siempre hay riesgos y el temor siempre te acompaña el día que no sea así y vaya confiado seguro algo pasa…”
 Alexander Blanco es más que el señor de las harpías, es parte de ellas, en cualquier momento esperamos que abra sus alas al encuentro con su especie y en ese vuelo rasante tal vez encuentre el amor, uno de sus anhelos principales… por ahora nos conformamos con verlo trepado en los árboles, luchando por alcanzar las águilas harpías… reinando, en su mundo de aves gigantes.